domingo, 15 de septiembre de 2013

Isla Cristina en mi memoria Antonia Ceada Acevedo

Isla Cristina en mi memoria
I parte


Ay,ay chaché ,ay
Yo…
Yo, soy árbol que mece el viento de levante, de allá del este, y me contoneo con el canto del mar, porque yo, amigacho, yo…soy canto.
Mira chaché hoy me sonríen los recuerdos de mi niñez y me adentro  en la mar quieta de lo que nunca olvidare:
En los veranos de antaño, a eso del mediodía caminito a la playa Santa  Ana, estaba allí “el piquito”, que ricas las lechuguitas frescas recién cortas y enjuagaitas en la inmaculada agüita fresca del pozo.
A cinco pesetas la lechuguita y todos contentos a santa Ana con las hojas verdes salpicaditas de sal  saboreando hoja a hoja, respirando mar de mar…
Ayyy.....  Chaché  que días aquellos, con mis padres y mis hermanos impregnando  nuestros minúsculos cuerpos en esa infinidad donde chocan las gotas del  jugo  de mi cielo, mi cielo isleño, ese que me engalanaba de besos cuando era un niño.
Y en este marco que descansa nuestro pueblo, yo…yo en la feria con más cantos (mis hermanos) ropita recién estrenadas que nuestra madre le pedía al “ditero” y que después se llevaba un año pagando poco a poco. De Ayamonte,del  “pueblo de al lao´ “ nos traía la ropa la mujer que más me quiso, mi madre, para estrenarla en la feria el día de nuestra Virgen del Rosario. todos limpitos, como recién iniciados a la vida paseábamos  en busca de la patrona por la gran via;paseo pa´arriba,paseo pa´bajo a comernos el pescaito frito que perfumaba el ambiente entre farolillos de colores.y a los coches topes  a pavonear con alguna chiquilla.
Todavia  tengo ese sabor de manzanas caramelizadas en mi memoria que decoraba la feria dejando pinceladas de inocencia en  mi camino.
Ay chaché…ay
Al terminar las clases en el colegio  Ángel Pérez  mi pandilla y yo corríamos  hasta el “consumo”  
A  jugar  a ser niños, niños que se divertían con muy poco, niños que no pedían pero lo tenían todo; que si a la contra, que si a la guillarda,que si a la paella,a la trisquilina,al fangete o al cocinero entre muchos otros ,todos echábamos  esa candidez única que te abraza poco tiempo la vida.
También  de  muy niño en la patera,mis hermanos y yo  entre el mirador y la popa con mi curtido padre;de pronto a izar pa´atrás ,tirábamos los rastros ,virábamos  a unos 10  metros  elevábamos  los rastros y a escoger el marisco ,una y otra vez hasta que  la canasta daba  para que nuestra madre  fuera  a la tienda de “damiana” a por los habios del puchero  para dar de   comer a los nueve cantos.

Isla cristina en mi memoria
II Parte



Mis hermanas también jugaban con nuestros juegos y chicas lias´ que se montaban:
que si al murito a coger ranas y a las cinco, moralitas que no era otra cosa que ir a comer moras, después a bañarse para quitarse las manchas.
Con nosotros, mis hermanas, jugaban al "hoyito" y lo que colaba en los agujeros del desagüe  era para ti.
-¡jajajajaj!
ay,que tiempos aquellos cuando la carne estaba tirante del sol que nunca nos quemo, porque nacimos con el sol  bajo un techo único  y sobre una tierra pescadora  donde las plantas de nuestros pies estaban negras de pisadas-
-picha,que tiene los pies más negros que el chioro.
-¡jajajaj!
El  chioro" era todo un personaje en  Isla Cristina.
-¿Quién no conocía a Chioro?
ese hombre siempre descalzo ,cazador de perros para el ayuntamiento ,y "angustilla la latera" que arreglaba los "cacharros de cocina" de lata ,los paraguas…
Cuantos personajes isleños  en esta barcaza que es mi memoria alejada del puerto de aquella inocente niñez, mi niñez :
"El chabaro" siempre tan hablador, se bañaba todos los días del año con agua fría.
"El cañabate" muy aficionado al ciclismo nos arreglaba las bicis que después reventábamos  por aquellos  caminos al firmamento donde  todo estaba dispuesto para disfrutar de nuestro pueblo marinero;  "la Higuerita tara rita"
"pepillo parada" carrillo en mano recogiendo cartones amante de los perros y los lagartos del lugar, hoy transportes Parada.
"Juan el lechero" con su Land robert,"Juan el panadero"  con su carro tirado por mulos.
"La florinda" ,coja ella, la pobre, allá en el matadero vendía petarditos, cigarritos de chocolate, y otras cosas más que a los niños de aquel entonces nos  compraba  el alma como los esteros, las salinas ,el faro irisado que se mira en las marismas de Huelva, Nuestras marismas…
Aysss,que no puedo contener con una sonrisa  estas lágrimas de hombre hoy,que me velan los ojos como una niebla cerrada.
cuantos recuerdos…
Cuantos barcos salían a faenar … y cuántos de ellos se quedaron en el camino para que el  gentíos enlutados lloraran sal regalando chispas de agua a tanto oceano;nuestro oceano;El atlántico  que fue ,es y será el que nos quita y nos da.
Ay,el Atlántico ,cuanto historia se ha bebido y siempre recto,sobrio,formal  y con ese plante señorial. En él se quedaron tantos relatos de hombres de mar…hombres para el mar…y mares de hombres…
"El Isla Mar III" un sardinero de 30 metros de eslora que salió a faenar  un 28 de julio de algún año de estos que pasan por la vida de las personas y que nunca llego al puerto ;su ausencia hizo saltar la alarma y se inicio una búsqueda desesperada  encontrando solo redes ,otros aparejos y aun solo hombre a 60 millas (111 kilómetros) al sur del lugar donde se hundió el pesquero en la madrugada del viernes, a 110 millas (203 kilómetros) de la playa de Las Matillas, al norte de El Aaiún, lugar desde donde partió el Isla mar III, rumbo a Las Palmas.
Mi pueblo, Isla Cristina, se cerró en luto y no quedo  ni un solo habitante que no llorara desmoralizada mente a aquellos  28 marineros nuestros, tan nuestros, tan isleños y aquel
agosto de 1984 se desgarro  una parcela del alma de La higuerita  donde los recuerdos hoy  siguen vigentes en la memoria de "mis gentes".
Y  con Isla Cristina en mi memoria  quiero seguir ,recordándole a mis hijos, a mis nietos cuáles son sus raices,su sintexis,su esencia, su medula, como fueron y son nuestros habitantes, nuestros linajes, nuestras costumbres, nuestra raza; hombres duros y sensibles  que lloran  desde ese trocito de mar con una letrilla carnavalera,hombres  tenazes,firmes y luchadores que se han conformado con llevar a casa el pan para sus hijos y con unos besos de miel templada, hombres  inconformistas que se han conformado  con la parte más humilde y majestuosa  del planeta: Isla Cristina; mi tierra, mi pueblo, mi madre, mi luz, mi gran amor, mi meta…donde nací y crecí gigante, entre puestas de sol unicas,entre gaviotas que llevan y traen dibujos trazados en nuestro cielo añil, donde la brisa es la caricia de una mujer apasionada que me trastoca con sus dedos de escalofrio,donde la espuma  mece mis penitas revoltosas en carnaval.
Esta noche tierra mía quiero dormir en tus brazos, acurrucadito, como cuando era un niño bajo esta luz lunar mirando al firmamento.
Aysss,cuanto te quiero mare mía…mi niña chiquitita…mi Isla cristina

Isla Cristina en mi memoria
III parte y final


ay,primachi…
ya pronto  asistirá febrero  disfrazadito de promesas   ,aquí estarán mis gentes,esperandolo,  atesorando sueños al compas de guitarras, violines, saxofones, flautas, bandurrias, etc.…
Y  entonces   "la  figuerita", con el rumor de   gaviotas,  impregnada de semillas musicales , derramara  poemas  por la verde y blanca Andalucia,la Andalucía de manos encalladas, de surcos en la piel ,de camisetas sudadas y de sonrisa apasionada que entiende y comprende la voz del pueblo.
Mi niña, isla Cristina, con las heridas por dentro, se descubre carnavalera  rociada de serpentinas de colores en "la gran cabalgara" donde comienza la semana de  ritmos vivaces  que mi pueblo isleño entrego al mundo de manera afectiva :
Los carnavales en el teatro  donde se concentra el saber como tesoro de nuestros sueños coronados  en ese templo ,la gran cabalgata, lunes de disfraces, martes con la marcha, miércoles de vivela,jueves de  preocupados por lo que llevas gastado, viernes haciendo cuentas de lo que dejaste fiao´ ,sábado de baile rosa ,domingo de piñata y al carajo el carnaval…
ay,chaché,ay …mi barro, mi gentío y su lira…como se recoge en el alma, cuanto se siente, cuanto duele y como eriza la piel…
Hoy amigacho me dio por recordar y en esta nostalgia de espuma ,las estibadoras…
Mujeres de mar ,mujeres para el mar ,mujeres de  amar.
Ellas, las mujeres de mi pueblo ,de piel tostada; dedicadas desde mucho tiempo y en su gran mayoria,por tradición   al salazón la salmuera, a los bultos, a los tornos, a la lata, a los frescos.
mujeres de  manos quemadas por la blanca arena del mar blanco; la sal.
Ellas salerosas; alegres,  dominan la paciencia, la espera, la lealtad, la honestida,la nobleza, la sencillez, eternamente madres … dadas plenamente  al cariño que bien reparten a sus familias.
Soy hijo de madre estibadora, hermano de   estibadoras  y llevo el emblema de   la humildad y el aliento  de unos ojos de mujer.
ay,amigo… y allá en el puerto los barcos amarrados, descansando forzosamente , pendientes de pactos, de tratados, de convenios, mientras los hombres de mar esperan ansiosos que levanten la veda  para enlazarse con el silencio a la imprevisible mar.
Yo he visto rederos con los dedos pelados de piel cosiendo las artes resistiéndose al olvido, luchando bajo el sol por este oficio condenado a huir…
Ellos no fueron a ningún instituto, a ninguna academia, el  "ser redero",amigacho,viene de herencia, transmitido de padres a hijos,inyectado,digerido.
hoy, ya ningún redero inculca a sus niños el arte de zurcir, de puntear, de remendar ,porque los contratos  son de palabras y los armadores no ganan para pagar el arte de coser artes.
Y es que ya ni Gerónimo Sosa habla por la radio costera, ya no está el isla mar, ni el panchita, ni muchos otros barcos hundidos bajo la gélida  hacienda del olvido.
Y  es que en la mar todo no es de color.
Mi pueblo es creyente y su mejor credo es el trabajo, y si no hay trabajo se pierde la fe ,la esperanza  de ser feliz con poco, que ese  debería  ser el dogma del ser humano.
ay,la  tía del Claudio;"la Simona" que pinto a San francisco con barniz  y desde entonces ni la Virgen del Carmen, ni  la Virgen del Mar, ni La virgen del Rosario  apuestan por  "los Isleños",
no vaya ser que también ellas se lleven alguna manita de pintura…Están asusta´s
-¡jajajajaj!
Y es que de vez en cuando ,amigacho, hay que reír para combatir  la nostalgia y todo vuelve a rodar.
Pues esto y mucho más vive en mi memoria  de calama´  y en mis venas la espuma ,los matorrales, los pinos, los camaleones, las espatulas,las gaviotas, gravas, arenas, limos , arcillas
y la humedad hacen de mi corazón una isla; mi isla:
Isla Cristina..La Higuerita  tara rita.


Fin

Por Antonia Ceada Acevedo  ©


Escrito desde la mirada de una familia Isleña : La familia Canto Sánchez  a la que le agradezco los datos,la información proporcionada porque sin ellos no hubiese sido posible este relato.
Gracias


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