sábado, 5 de agosto de 2017

Una carta de agua

Sobrevivientes de la contienda.
Longevos  azahares marchitos
 sin pasión ni calentura de nido  
de sesenta para abajo y para abajo
 una astrología  dócil , anodina.
Intrigas  cósmicas por poética
a boca abierta sobre el final del silencio.
Mientras el tiempo transita por  pobres cabezas
pospuse con argumentos, los ojos empapados,
desierto antiquísimo donde se  filtraban henchidos.
Suerte de princesa esperando en la estación,
atesorando física cuántica para mostrar
las señales de la sequia en una carta de agua.



Antonia Ceada Acevedo ©




Carta a la viejecita.

    Querida viejita :   Espero que no hayas perdido tu capacidad de sonreír en los momentos más complejos de tus días que esa resiliencia ...