jueves, 8 de septiembre de 2016

Des amor

  






Lo sé. Flor delicada, milagro de la vida,
hallas todo. Con todo, también el miedo
fantasma del ayer, de  frio dedo …
 hurga, jactádendose,  en fresca herida.
 Yo se que el tiempo el nombre olvida,
mas  mis deseos, al amor, concedo
a cambio de su armonía ,su fe, su credo
por lo que  avivar esta llama  muerta, perdida.

Porque cuando se cultiva  lo mal sabido
una se asusta de  tan helada providencia;
son  más veloces las mañanas del sueño…

utopía  que fue, es y será otro  cometido
antes de tomar el tren de la penitencia
hacia otra ola, hacia la luz de otro dueño.


Antonia Ceada Acevedo  


 

Tu mi tierra, yo tu amor.

Traigo una cesta, de historias,
espejos para el lector,
efervescencias de la vida,
Una hoja mojada y fresca.
Tu mi tierra, yo tu amor.
Porto tierra sin fronteras
Y traigo palabras en flor.
Si con la retina, escribiera,
las lágrimas ,serían, la tinta
de este azulado corazón.
Antonia Ceada Acevedo





El

Sus manos encaminadas.
Sus ojos, sonrisa mística.
Sus brazos, metal y miedo.
Sus hombros altozanos.
Su pecho tibio, solitario.
Sus piernas piedras o barro
Y su alma... naturaleza, en mí.
Antonia ceada Acevedo






Carta a la viejecita.

    Querida viejita :   Espero que no hayas perdido tu capacidad de sonreír en los momentos más complejos de tus días que esa resiliencia ...