lunes, 29 de agosto de 2016

Una batalla

Balancéate en mis letras  cansadas
Y  siente la   melodía  de una traición,
porque vengo maldecida ,herida,
trabajada  de cosechar almas áridas.
Mis espadas voraces  y con entrega
han  combatido en los mares del  orgullo
y  la  dignidad  como hoja de la vida…

intenté  hacer florecer   entendimiento
con  claros ocelos  de  agua  y brío,
más  en esta masacre  de  amor y odio
mermada  quedo la sangre de la razón.
Estas  palabras no  son de derrotas…
son ansias renovadas ,generosas,
Infinitamente  dueñas de todo…
sopesa  tanto  pálpito  en la nada…


Antonia   Ceada   Acevedo




domingo, 28 de agosto de 2016

Sea



Aires, vientos del  alma
bajan por ríos de tristeza
con el aliento de un beso
que  no responde a un adiós…
un cansancio   indefinido
 es pensar  la luz de tu sonrisa.
Tu nombre, sucesivamente,
mora en la existencia de la nostalgia,

sin  un por qué,sin un motivo.


Antonia Ceada Acevedo










Paseando al tiempo



Sin medidas, sin fin.
Resignado a la suerte
en este extraño
paraíso de la muerte.
Despertar, es una razón,
paseando con el tiempo.
Y se deshace las llamas

en el calvario del corazón.


Antonia Ceada Acevedo





Te digo

Cúbrete con las ramas de la distancia;
esas que cada día te hacen volar
 con alas  de  luna nueva  y  poética.
Olvídate de ti en el sometimiento
pagando el  precio  con la voz herida.
Apaga la luz de los besos deseados
encenderás  al  cuerpo  de la soledad.
Aprecia  la reconciliación, la paz sutil
de caricias silvestres, como egoísta.
El destino es  pasajero, irreversible,
Y   trae aromas , imborrables,  de señora
cuando la primavera lima sus uñas.


Antonia  Ceada  Acevedo




Natural mente



En esta  dimensión cronológica
donde la historia nos describe
hay tierra árida, rocas yermas.
 Pero, poéticamente  se transforma
en un árbol robusto de cordura
que  el polvo nunca  ha de cubrir.
Ay,tiempo que entra en la morada
a enamorar a los huesos del alma
que tiemblan bajo la piel de la tarde,
y sin límites, se trasforman
en colinas de margaritas.
Es el canto del cantor doliente
cuando ni fe, ni credo, ni doctrina
cruzan  el desierto de este espacio.
Y en el cansancio de la vida,
la tristeza, como inerte materia,
más, con corazón de pájaro…
Ira a reposar a nidos de palabras.


Antonia Ceada Acevedo ©







Las playas de la vida

Las manos, sublimes mariposas,
pueden atrapar al viento.
Y en las playas de esta vida
siempre acarician su puerto.
Largos y hondos los abrazos,
aferrándose  a mis pechos,
como el otoño somnoliento,
para luego  derramarse, lentamente,
en mi alma, espíritu; en mi cuerpo.


Antonia Ceada  Acevedo




Tu espalda

Plegó  las persianas el día,
destapó  la cama, la noche;
complaciente fui  a tu  cielo
y a  la hoguera  del deseo.
mis dedos  dibujaban tu espalda
y  del vino,fiero, de tu boca
bebí  las laminas del tiempo

en  la  tibia brisa de un secreto.

Antonia Ceada Acevedo




Carta a la viejecita.

    Querida viejita :   Espero que no hayas perdido tu capacidad de sonreír en los momentos más complejos de tus días que esa resiliencia ...