Inmaculadas aves que trazáis los cielos,
con cabriolas versáis al amor inocuo;
sus picos besando rosas de terciopelo.
Ellas,van decorando los jardines del alma
y su planear azoran los desconsuelos.
Ese trinar, jarana de mil amaneceres
es como el furor salvaje de un riachuelo,
y todo se colma de sol y eternidad
al despertar. Es vuestro piar, mi vuelo…

