Plegó las persianas
el día,
destapó la cama, la
noche;
complaciente fui a
tu cielo
y a la hoguera del deseo.
mis dedos dibujaban tu espalda
y del vino,fiero, de
tu boca
bebí las laminas del
tiempo
en la tibia brisa de un secreto.
Antonia Ceada Acevedo

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