domingo, 28 de agosto de 2016

Las playas de la vida

Las manos, sublimes mariposas,
pueden atrapar al viento.
Y en las playas de esta vida
siempre acarician su puerto.
Largos y hondos los abrazos,
aferrándose  a mis pechos,
como el otoño somnoliento,
para luego  derramarse, lentamente,
en mi alma, espíritu; en mi cuerpo.


Antonia Ceada  Acevedo




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