domingo, 22 de septiembre de 2013

Vuela gaviota...









 Querido amor: “Que corto es el amor y que largo es el olvido…


” Lo intento, lo deseo, lo ruego, lo suplico,lo todo, pero no paso una hora de cada día en la que no recuerde tu mirada arabesca con la que, yo, reaccionaba con gestos de felicidad… En esta oscuridad busco un punto de luz por lo que estar agradecida por tu abandono y la parte positiva que le persigue, pero las olas no alcanzan a borrar tu nombre de esta arena humeda; mi alma. Vivir sin ti…es posible, más vivir sin la magia de tus ojos es vivir ahogada en este desconsuelo. Busco en esta playa tu sonrisa y solo hay bruma; lo que no quiero. No. No te culpo. Nadie tuvo la culpa, nadie. Lo que iba y era, ya no es ni va… Y paso el tiempo en medio de una tormenta de sentimientos que me cuestan tanto ordenar y otra vez los recuerdos amenazan con hacer saltar mis lágrimas. No quiero endilgarte la responsabilidad de lo sucedido. Éramos una sociedad donde ambos teníamos responsabilidades, no debimos tratar de determinar qué porcentaje de compromisos le cabía a cada uno porque eso fue una tarea estéril. Cuando te fuiste, sin avisar, mí comprensión y mi pena saltaron por el aire y mi quebranto encontró su escondite ideal detrás de la exasperación, la ira, el rencor; todo porque mi corazón se revelaba ante la evidencia de no seguir mi camino junto a ti. Llegue a pensar que tu amor era pura hipocresía y la verdad, parecía vivir tan lejos de tu apariencia, pero al mirarte a los ojos profundamente, muy profundamente, encontré algo idéntico a lo que veía en tu superficie: la ternura. Mi vida, hoy (sin ti) es mas sombría aun porque en el camino de mis metas fui perdiendo de vista tu sustancia que fue mi cosmos, mi estrella …y es tan duro admitir que mi esfuerzo y mi voluntad no alcanzo a retenerte amor… Los demonios del arrepentimiento están, siguen al acecho e invaden los momentos más infaustos de mi existir. Me esfuerzo por volver a mis cosas, a mi silencio, a mi energía gastada, a mis os, más no dejo de acomodarlos en tu recuerdo. Mi voz interna esta junto a ti, suzurrandote al oído miles de “te amo” Mis pasiones siguen en tu piel intentando iluminar una nostálgica sonrisa en mi rostro, Sin embrago yo no me atrevo a escucharla, a observarla arriesgo al deleite de tus manos, que no tengo, las mías…siempre vacías. Busco mi lugar de una manera sintónica para hacerme hueco en el universo con mi libertad a cuesta y sólo tropiezo con ríos de aguas desconocidas que no se a que orilla me acercara y siento tanto miedo de hacerme a la mar, porque mi mar es tu recuerdo… …Y me digo gritando: -¡Es hora de regresar! Reconociendo conscientemente de que, a veces, regresar es la única forma de poder avanzar por este océano de amarguras. Me rebelo, también, y me pregunto: -¿Por qué no he de permitirme sentir lo que siento? Y me dejo llevar por las sensaciones del erial de mi alma. No dejare que mi alma se despida de lo que fue y de lo que no fue. No puedo, porque en el alma no existe el olvido… Podrán amputarme los pies para que no me recuerden los lugares que pisamos juntos, pero después el recuerdo volverá de la mano de la presencia de tu ausencia. No puedo abandonar lo que he amado, aunque así sería más fácil una nueva partida. No puedo sentirme plena porque sin ti estoy incompleta. No puedo más…porque en este juicio de la razón, vuelve a ganar la rosa sangrante que es mi corazón. Yo me perdono, te perdono porque quiero amarme algo y perdonar no es olvidar, como aceptar no es resignarme, ni comprender es estar de acuerdo, más perdonar no me impide reconocer lo inevitable. -si supieras amor que sigue siendo maravillosa tu forma de ser como sucedió cuando nos conocimos, pero no estás aquí para ser quien yo quiero y me encanta saberte quien eres. Si de algo estoy segura es que compartimos un deseo común: Ambos, solo, pretendíamos ser aceptados tal y como somos” Todo lo que te di, lo di con ganas. Tú me distes muchísimo, más de lo que creías, y lo honro. El sol brillara en lo más alto para ti y una catarata de estímulos volverá a recorrer tus ansias de entrega y regresara tu alma al aire, mientras yo sacare a pasear al fantasma de esta infinita soledad, eso sí amor mio, agarrado a tus recuerdos. Hasta siempre amor mío.

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