domingo, 22 de septiembre de 2013

Olvidarte




Olvidarte no es tan fácil como  amarte.

Yo tu amadora  fiel y tu mi enemigo;
resistiéndote  a mí, a ti, a ellos; conmigo,
hasta que el viento se lleve tu estandarte…

En mi carne tierna, muda sellaste tu placarte.
Desafiar al sino, a la suerte ,fue mi castigo,
más para tus inviernos no encontré abrigo
Y de mi alma marchita tengo que arrancarte.

Gracias ,gracias por dar fin a esta historia,
esa condena no era mia,no me pertenecía,
puse punto a ese pregón  en esa apología

agradeciendo a mi Dios su comendatoria.
terminé el último renglón con acidimetría:
adiós al pasado y  armoniosa mi memoria

ANTONIA CEADA ACEVEDO


“Lo único que nos hace libres es desprendernos del sentimiento ajeno” 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Carta a la viejecita.

    Querida viejita :   Espero que no hayas perdido tu capacidad de sonreír en los momentos más complejos de tus días que esa resiliencia ...