Aun me
quedan amaneceres nuevos
en el
alma mía...mi alma.
Aun
persigo tus besos noche y día.
Aun me
atrevo a volver atrás
dando
hasta mis pies al caminar.
No se
puede querer a pedazos,
entre
los recuerdos enloquezco.
Aun no
me has pedido hacer nada.
No se
puede querer olvidar
en
otros brazos, en otro cuerpo, en otras bocas.
No.
No
sobra tiempo
Porque
el vacío, sólo, deja ansiedad.
Se fue
aquella primera mirada tuya...
En días
tristes y aburridos,
Aun me quedan nuevos soles,
el alma
mía...alma mía.,
nuevos y eternos soles que observar.
ANTONIA
CEADA ACEVEDO

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