domingo, 10 de noviembre de 2019

Aqui



Agua  que  cae de la bóveda  cobalto
¡Con que placer te aprestas  a calmar!
Más aquí los injustos  te privatizan
 Y le ponen coste a la sed. Acotan el mar.

Sol  que urges con tus solidarios rayos
E iluminas; oscura salmas;  vidas al  pasar
Aquí tu valía  se mide en   impuestos
Y  grisáceas nieblas  ocupan  tu lugar.

Tierra  que paramos, suelo   ofreces
Para esculpir, arar, regar y sembrar
Aquí  tu importe resta  para construir,
Suma para convivir, compartir, anidar.

Aquí todo, tiene precio, vale dinero;
Esa pieza golosa que sólo es metal.
Cuesta, la sonrisa inocente de un niño,
El  llanto  de la vejez en su soledad.


Antonia Ceada Acevedo ©










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