sábado, 2 de enero de 2016

A veces

A veces llora, tras los cristales cantores
donde, un día, la miró dándole la espalda.
Sus manos sin razón levantan su fría  falda
inventando  sueños peligrosos y mayores.
A veces roba, constante y sonantes dolores
prosigue ahí, sin saber nada  de talma
buscando palabras mudas que se respaldan
en telones de recuerdos  encantadores.
A veces es elmiedo, en tierras de valores,
que sin saber, lo reduce; lo desalma.
 Calla, y en secreto como pájaro en jaula
la busca entre los cielos de males  mayores.
A veces…


Antonia Ceada Acevedo



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