jueves, 8 de septiembre de 2016

El

Sus manos encaminadas.
Sus ojos, sonrisa mística.
Sus brazos, metal y miedo.
Sus hombros altozanos.
Su pecho tibio, solitario.
Sus piernas piedras o barro
Y su alma... naturaleza, en mí.
Antonia ceada Acevedo






No hay comentarios:

Publicar un comentario

Carta a la viejecita.

    Querida viejita :   Espero que no hayas perdido tu capacidad de sonreír en los momentos más complejos de tus días que esa resiliencia ...